Esparta

ESPARTA
Sociedad espartana:   – Ciudadanos espartanos:
educados desde los siete años en el servicio militar
para formar hoplitas (guerreros).
– Periecos: población libre dedicada al comercio y
artesanía y sin participación en la vida política.
– Hilotas: población reducida a la esclavitud que
realizaba el trabajo agrario para los ciudadanos espartanos.

• Régimen político de Esparta:

Es aristocrático u oligárquico, al ser un sistema  político dominado por una minoría privilegiada.
– Diarquía: dos reyes con funciones militares y religiosas.
– Eforado: cinco magistrados anuales con poder legislativo y judicial.
– Gerusía: formado por 28 ancianos con funciones jurídicas y política exterior.
– Apella: asamblea formada por los ciudadanos espartanos.

Esparta  o Lacedemonia era una polis (ciudad estado) de la antigua Grecia situada en la península del Peloponeso a orillas del río Eurotas. Fue la capital de Laconia y una de las polis griegas más importantes junto con Atenas y Tebas.

Origen

La ciudad estado fue fundada tras la conquista de Laconia por los dorios.    Al principio estuvo minada por disensiones internas. Las reformas en el siglo VII a. C. fueron un verdadero punto de inflexión en la historia de la ciudad: a partir de entonces todo se encaminaría a reforzar su poderío militar y Esparta se convertiría en la ciudad hoplita por excelencia.

Esparta sometió a la totalidad de Laconia: comenzó por conquistar toda la vega del Eurotas para rechazar a los de Argos y asegurarse la hegemonía de toda la región. La segunda etapa consistió en la anexión de Mesenia. Esparta era ya la ciudad más poderosa del área, con Arcadia y Argos como únicos rivales. A mediados del siglo VI a. C. Esparta sometió también las ciudades de Arcadia y derrotó a Argos dejándola totalmente debilitada. Todas ellas se verían forzadas a firmar pactos por los que reconocían la hegemonía de Esparta. Fue en el marco de estas luchas con los argivos que Esparta adoptó el estilo hoplita de combate, aproximadamente entre los años 680 y 660 a. C.1

Durante el Siglo VI a. C. los espartanos mantuvieron una activa política exterior que incluía la alianza con Creso de Lidia frente a la amenaza persa.

También combatieron los tiranos de Grecia y depusieron a muchos de ellos fracasando frente a otros (Polícrates de Samos resistió a la invasión espartana).

Sin embargo también apoyaron a tiranos que les pudieran ser favorables y en Atenas intentaron restaurar a los pisistrátidas pero la oposición de la influyente Corinto lo impidió.

Territorio espartanoUbicación de Esparta

Ruinas de Esparta.

Historia de Esparta, ciudad estado “polis” de la  Antigua Grecia. Esparta estaba situada geográficamente en la región del sudeste de la península del Peloponeso. La ciudad griega de Esparta destaco en el aspecto militar, ya que, fue fundado por los dorios (tribu guerrera)
Fundación de Esparta
La ciudad de Esparta fue fundada en el Siglo IX a.c. por el pueblo dorio que penetro en la península del Peloponeso en busca de tierras fértiles. Cuatro aldeas de la región de Laconia se unirían para formar la ciudad de Esparta. La ciudad creció en los siglos siguientes y el aumento de la población hizo que los espartanos buscaran una ampliación de su territorio a través de la guerra. Al final del siglo VIII a.c., los espartanos conquistarían toda la planicie del Laconia. En los años siguientes, Esparta organizaría la Liga del Peloponeso con otras ciudades griegas de la región.

Organización Social de Esparta
La sociedad espartana era estamental, es decir, estaba dividida en grupos sociales donde había poca movilidad. La sociedad estaba compuesta de la siguiente manera:
– Espartiatas  (hómoioi “iguales”): Eran los ciudadanos, hijos de madres y padres espartanos, de la polis de Esparta. Esta capa social era compuesta por políticos, integrantes del ejercito y ricos propietarios de tierras. Solo los espartiatas tenían derechos políticos.
– Periecos: Eran los pequeños comerciantes y artesanos. Sus viviendas se ubicaban en la periferia de la ciudad de Esparta y poseían derechos, menos los políticos. No recibían educación, pero debían combatir en el ejercito. Eran obligados a pagar impuestos.
sociedad espartana– Hilotas: (siervos, pertenecían al estado espartano) Eran descendientes de las primeras tribus que se asentaron en la región de Laconia, estos combatieron duramente a los invasores Dorios, por eso fueron tratados con dureza. Llevaron una vida miserable, pues eran obligados a trabajar de forma gratuita en las tierras de los espartiatas. No tenían derechos políticos y eran objeto de humillaciones y masacres. Llegaron a organizar varias revueltas sociales en Esparta, reprimidas con extrema violencia por los ejercito espartano.

Organización Política Espartana
– Reyes: La ciudad de Esparta era gobernada por dos reyes que poseían funciones militares y religiosas. Poseían grandes privilegios, pero no eran reyes absolutistas.
– Asamblea (Apella): Constituida por los ciudadanos espartanos, que se reunían una vez por mes para tomar decisiones políticas como, por ejemplo, aprobación o rechazo de leyes
– Gerusia: Formada por 28 gerontes (ciudadanos con más de 60 años) y los 2 reyes. Elaboraban las leyes de la ciudad de Esparta que eran luego votadas en la Asamblea.
– Eforos (magistrados): Formada por 5 ciudadanos, tenían diversos poderes administrativos, militares, judiciales y políticos. Actuaban en la política como si fuesen verdaderos jefes de gobierno, juraron avalar a los reyes, mientras que estos, a su vez, respetasen las leyes.

La Educación Espartana
espartanosEl objetivo de la educación espartana era formar buenos soldados para abastecer el ejercito de la polis de Esparta. A los siete años de edad los niños eran enviados al ejercito espartano. Comenzaron su vida de preparación militar con muchos ejercicios físicos y entrenamientos. A los 30 años de edad se convertían en oficiales y adquirían los derechos políticos. Las mujeres espartanas también pasaban por un entrenamiento militar y mucha actividad física para mantenerlas saludables, y de esa forma generar hijos fuertes para el ejercito.
Religión Espartana

La religión   en la ciudad de Esparta, al igual en otras ciudades en la Grecia Antigua, era politeísta (creencia en varios dioses) con dioses antropomorfos (forma de hombre). Arqueólogos han encontrado diversos templos en ruinas en Esparta. La diosa Atena (diosa de la sabiduría) era una de las más adoradas en la ciudad de Esparta.

Sistema político

El sistema político espartano, así como el educativo, se atribuyen al mítico Licurgo en el siglo VII a. C. (aunque Plutarco lo sitúa entre el IX y el VIII a. C.). Era este, tío y regente del rey Leónidas I de Esparta. Habiendo consultado en Delfos a la Pitia, fue llamado por ésta “dios más que hombre” y recibió un oráculo aprobatorio para la futura constitución de la ciudad, la “Gran Retra“, al parecer muy inspirada en la legislación cretense. La Gran Retra fue probablemente no escrita y debió elaborarse a lo largo de las guerras mesenias, que hicieron entrar en crisis a la aristocracia y a la ciudad entera. A fin de garantizar su subsistencia se instituyó la “eunomia” o igualdad de todos ante la ley, con el propósito de eliminar privilegios y descontentos. Pero, a diferencia de Atenas, la eunomia espartana era sinónimo de una enorme disciplina. Todos los miembros de la ciudad hubieron de hacer sacrificios: la corona, la aristocracia y el pueblo. El sistema de Licurgo busca una simbiosis en la que coexisten los diversos sistemas políticos conocidos en el ámbito griego: la diarquía (donde hay dos reyes), la oligarquía (se establece una “gerusía” o consejo de ancianos), la tiranía (con el consejo de gobierno de los “éforos”) y la democracia (hay una asamblea popular).

La economía

Resulta evidente que la crisis del siglo VII a. C. no podía ser resuelta más que mediante la creación de un ejército de hoplitas que sucediera a los guerreros a caballo o en carros. Y es la aparición de la clase de ciudadanos que lo forman, a través de la absorción de la aristocracia terrateniente por la masa popular, lo que da lugar a la “eunomia” (“buena ley”). Dicha absorción se llevará hasta el extremo, a fin de crear la igualdad total. Los aristócratas renuncian totalmente a sus privilegios: en el siglo VI a. C., la ciudadanía de Esparta cuenta con entre 7.000 y 8.000 Homoioi (“Iguales”). La aristocracia terrateniente renuncia a sus propiedades para ponerlas en común. Cada cual recibe un lote (“klerós”, “lote-heredad”) equivalente e inalienable: no se puede vender ni hipotecar. Su cultivo se encomienda a los siervos del Estado (los ilotas), que entregan las rentas en especie al propietario para que sostenga a su familia, pero sin que se pueda enriquecer. Los ciudadanos tienen prohibido el comercio; de este modo, todo el mundo está plenamente disponible para la guerra, única actividad verdaderamente cívica y en la que se centra el proceso educativo, igual para todos. La igualdad, por último, se extiende al ámbito político, puesto que todos participan en la asamblea.

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